The doubleFD.text: Dostoievski y el doble que te cobra la culpa

Una conversación entre el autor y su doble, que llegó antes a la oficina, al blog y a este post. Cualquier parecido con Goliadkin es, lamentablemente, intencional.

Yo: Hoy toca hablar de The doubleFD.text, el EP de Dostoievski. Primero, para quien no lo leyó: Dostoievski escribió sobre gente que discute con sí misma y pierde las dos veces.

El otro: Qué casualidad, yo también iba a empezar así. Lo dije antes, pero bueno, seguí.

Yo: En El doble, de 1846, un oficinista de San Petersburgo, Goliadkin, se cruza una noche con un hombre idéntico a él: misma cara, mismo nombre, mismo puesto. Pero el recién llegado es más simpático, más hábil y más querido, y de a poco se queda con la oficina, los amigos y la vida de Goliadkin, que termina internado.

El otro: Un tipo muy competente, el doble. Te lo digo sin conflicto de interés.

Yo: Y en Crimen y castigo, de 1866, el estudiante Raskólnikov mata a una usurera con un hacha, convencido de que alguien superior tiene derecho a hacerlo. Descubre que el único tribunal que no se puede sobornar es el que lleva adentro. Lo persigue un investigador que sabe más de lo que dice, lo acompaña Sonia, y el castigo llega mucho antes que la sentencia.

El otro: O sea que el tema es la culpa. ¿Y por qué nu-metal? ¿No era más lógico un coro de cámara, algo con velas?

Yo: Primero una aclaración: el disco no es agresivo. No hay furia ni portazos. Es nu-metal en su versión más pensativa: guitarras afinadas bien abajo, ritmos pesados pero medidos, melodías que se te pegan y un clima de culpa que se instala sin hacer ruido. Las voces hacen de doble: una limpia, tranquila, casi educada, y otra más tensa que la contradice desde atrás. Es lo que le pasa a alguien que discute con su conciencia sin levantar la voz, porque sabe que igual va a perder.

El otro: O sea que es pesado, pero con modales. Muy de oficinista.

Yo: Exacto. La culpa de Dostoievski no grita. Te acompaña, te espera en la puerta y te hace un comentario amable cuando estás por dormirte. Las guitarras graves repetidas son esa idea fija que no se va.

El otro: Qué casualidad, es el género que usábamos en el colegio para sentirnos culpables sin saber de qué.

Yo: Muy ruso, ¿no?

El otro: Rusísimo. Bueno, ahora lo difícil: la advertencia de lector.

Yo: Nada de esto es una apología del crimen ni una excusa para ponerse romántico con la oscuridad. Dostoievski no escribió sobre asesinos fascinantes: escribió sobre lo que le pasa a una persona común cuando se convence de que sus ideas valen más que otras vidas, y sobre lo poco que dura esa convicción. Si el EP suena sombrío, que sea por la culpa y no porque las guitarras graves quedan bien en una remera.

El otro: Y si el lector se reconoce en el doble, el que sale mejor que él en la oficina...

Yo: ...que no se preocupe. Es normal. O no.

El otro: Dejame el último comentario, ya que me dejaste sin el título.

Yo: Escuchalo en Spotify: The doubleFD.text, el EP.

El otro: Y leelo antes de que tu doble lo lea primero y te lo cuente mal.

Próximo en esta serie: PurgatorioDD, de Dante. Prepará los círculos, y llevá abrigo, porque se baja. Mi doble ya fue y dice que está lindo.

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